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Transcripción de: Programa Australiano Sunday

FECHA: 22 de septiembre de 2002

“Testigos silenciosos”

Transcripción de Canal australiano 9 del Programa Sunday

Las iglesias católicas y anglicanas en Australia ya están inmersas en el escándalo del abuso de menores. El programa Sunday se las ha ingeniado para conseguir entrar dentro de los Testigos de Jehová, y encontró que la política de la WTB&TS secretamente busca obstaculizar las investigaciones policíacas sobre el abuso de menores.

Salió al aire el 22 de septiembre de 2002

GRAHAM DAVIS, REPORTERO: En el estadio Melbourne Tenis, los dioses del deporte se hacen a un lado para dejar lugar a la cosa real, cuando 10,000 voces alaban al Todopoderoso. Éstos son solo algunos miembros australianos de los 60,000 que pertenecen a la Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower, mejor conocidos como los Testigos de Jehová. EL PREDICADOR: Necesitamos ser celosos como los proclamadores del reino de Dios, brillando como luces del mundo. REPORTERO: Ellos son los evangelistas bien acicalados que se presentan a nuestras puertas, predicando sobre el Armagedón y el paraíso por venir para los verdaderos creyentes. EL PREDICADOR: Retornen a las casas de todos los que muestren algún interés por más leve que sea, aun si nosotros solo le hemos dejado un simple tratado. REPORTERO: Aún como veremos, los pastores, como se denominan ellos mismos los líderes de las congregaciones, han creado un infierno en la tierra contra los más vulnerables de su manada, y ellos en sentido clásico son unos delincuentes, habiéndose separado de las leyes que protegen los niños de los depredadores sexuales. ¿Cuándo finalmente usted se dio cuenta que estaba siendo testigo de una política que encubre el abuso de menores, cuál fue su sentir en cuanto a ellos? NATALIE WEBB, VÍCTIMA DE ABUSO INFANTIL: Devastada. Defraudada. Enfadada. REPORTERO: Hoy día, víctimas como Natalie Webb hablan por primera vez, acusando la organización de en cubrir los crímenes contra ellos. Ella fue abusada por su propio padre, Víctor, un miembro respetable de la congregación suburbana de Bentleigh en Melbourne. NATALIE WEBB: Mis recuerdos más temprano fue bañándome con mi padre y él tocándome, y de otras cosas que me rodeaban, percibo que yo tendría aproximadamente algunos cuatro años. REPORTERO: ¿Cuatro años de edad? NATALIE WEBB: Sí, cuatro. REPORTERO: ¿Y por cuánto tiempo éste abuso continuó? NATALIE WEBB: Hasta que tuve... justo cumpliendo los 17. REPORTERO: ¿17 años? NATALIE WEBB: mmja-ajá. REPORTERO: Y presumiblemente progresó de... NATALIE WEBB: De solamente tocarme al coito, penetración. REPORTERO: Natalie vivió con este terrible secreto hasta que ella se casó - y su padre estaba reluciente como cualquier otro en su día de boda. Entonces, incapaz de cargar con esto más, ella le contó su his tori a a este anciano de la congregación, llamado Maurice Hadley. ¿Hubo algún tipo de sugerencia para que se notificara esto a la policía? NATALIE WEBB: Ninguna en lo absoluto. En realidad fue todo lo contrario. Maurice me dijo que no se le notificara a las au tori dades porque sería un mal testimonio y que ellos podrían ocuparse de la situación. REPORTERO: ¿Así que Maurice Hadley fue bien específico con usted diciéndole que no fuera a la policía? NATALIE WEBB: Sí, sí, y que tampoco fuera a ningún psiquiatra o psicólogo, siendo que yo estaba teniendo dificultades. REPORTERO: ¿Por qué él le prohibió que un psiquiatra o un psicólogo la viera a usted? NATALIE WEBB: Porque ellos son mun dan os y ellos posiblemente son satánicos y podrían llenar mi cabeza de basura. REPORTERO: Increíblemente, la his tori a de Natalie es la norma, no la excepción, para las víctimas de abuso infantil entre los Testigos de Jehová. Simón Thomas tenía 12 años cuando cayó presa de éste hombre, llamado Robert Souter, de la congregación de Corrimal en la localidad de Nueva Gales del Sur en la costa del sudeste. Inclusive, cuando ya Souter le había admitido sobre sus crímenes a los ancianos de la congregación, le permitieron continuar como un Testigo de Jehová. Y asimismo él continuó violando a otros niños. ¿Hubo alguna sugerencia para que alguien fuera donde la policía e informara sobre esto? SIMÓN THOMAS, VÍCTIMA DE ABUSO INFANTIL: No, ninguna en lo absoluto. Mis padres hablaron con los ancianos locales, hablaron con los superintendentes viajeros, y ellos les dijeron que no deberían acudir donde la policía, que lo mejor qué podían hacer era mantener la congregación limpia, no decir nada, orar más y dejárselo a Jehová. REPORTERO: ¿Cómo usted puede mantener una congregación limpia quedándose callado y encubriendo a algo así, cuándo la persona que está sucia se le permite permanecer dentro? SIMÓN THOMAS: Bueno, yo no sé. Yo no sé. REPORTERO: Hoy día, algunas respuestas perturbadoras, evidencian claramente que la Sociedad Watchtower rutinariamente intenta pervertir el curso de la justicia en los casos de abusos de menores, obstruyendo las investigaciones policíacas. JIM DONALD, ANTERIOR ANCIANO: Bien, ésta es mi copia del libro para ancianos, y éstas son mis notas escritas a mano dictadas por el superintendente de circuito. REPORTERO: Jim Donald es un anterior anciano de congregación quien ahora está divulgando todo lo que ocurre entre sus hermanos compañero con los detalles de un decreto tan sensible que nunca se comprometieron a ponerlo por escrito. JIM DONALD: Ésta fue una carta a todos los cuerpos de ancianos. REPORTERO: Y dice aquí, "El abuso de menores, confidencial". ¿Qué nos está diciendo esto aquí? JIM DONALD: Está diciéndonos aquí que "Si son entrevistados por un trabajador social, policía u otras au tori dades, no revelen si una confesión ha sido hecha.” "Contacten inmediatamente la sociedad". REPORTERO: ¿De modo que si un pederasta dice: "Sí, yo lo hice", ustedes no pueden decirlo a la policía? JIM DONALD: No, jamás. REPORTERO: ¿Usted piensa que eso es obstrucción? JIM DONALD: Obviamente. Obviamente. REPORTERO: Jim Donald es un juez de paz que una vez llevaba la palabra de Jehová como un anciano de congregación del pueblo nórdico de Glen Innes en la localidad de Nueva Gales del Sur . Ahora él se limita a extender las nuevas sobre los asuntos terrenales, en sus rondas de periódicos, después de haber abandonado la organización hacen cuatro años. JIM DONALD: Nosotros teníamos que resistir cada acercamiento por las au tori dades sin divulgar información alguna de buena gana.                             REPORTERO: ¿Y usted sabía, o no, que la agenda era, que ustedes no deberían cooperar?     JIM DONALD: Absolutamente. Usted ve, cada caso así, sería visto como un ataque contra la pureza del culto y en contra del nombre de Jehová, y así estaba teniendo lugar lo que ellos llaman la guerra teocrática.       REPORTERO: ¿La guerra teocrática?                 JIM DONALD: Sí.                       REPORTERO: ¿Qué significa eso?                     JIM DONALD: Eso significa que nosotros estábamos en un escenario de batalla.           REPORTERO: ¿Con la policía? ¿Con el Estado?                   JIM DONALD: Con el Estado                        ANDY FARRELL, MIEMBRO ANTERIOR: Ellos hacen referencia a la frase guerra teocrática, eso básicamente expresa que es aceptable mentir o encubrir las cosas si es de beneficio para los propósitos de Dios.         REPORTERO: Andy Farell, se salió de los Testigos de Jehová hacen cinco años después de una asociación de toda su vida. ANDY FARRELL: Ellos no perdonarán violar la ley dónde el asunto está en Blanco y negro, digamos si se trata de un caso de asesinato o algo así, pero hay ciertamente muchos problemas de menor escala que la organización intenta internamente lidiar con ellos que con toda probabilidad deberían estar en una corte legal.             REPORTERO: ¿El abuso de niños?                     ANDY FARRELL: Sí, exactamente.                     REPORTERO: ¿Usted ha escrito aquí, "orden de cateo y citaciones bajo apercibimiento de desacato"? ¿Ahora, qué ellos les dijeron a ustedes?                         JIM DONALD: Que ellos podían entrar por la fuerza al Salón. Así que nos animaron a ponernos de pie delante de la puerta y no abrirles la puerta de buena gana a ellos.                   REPORTERO: Oficialmente, la organización niega todo conocimiento del concepto guerra teocrática, pero lo que nos relató Jim Donald sobre la instrucción verbal de no cooperar con la policía le fue confirmado al programa Sunday por otro anterior anciano, aunque él no quiso que lo filmáramos. ¿No hay nada escrito, correcto?               JIM DONALD: No.                       REPORTERO: ¿Nada escrito en lo absoluto?                     JIM DONALD: No.                         REPORTERO: ¿Usted piensa que esto es porque su departamento legal sabría que podrían tener un problema con esto en el futuro?                           JIM DONALD: Oh sí, yo pienso que sí.                     REPORTERO: Porque ellos tienen un problema grande con esto, ¿lo tienen ellos?           JIM DONALD: Absolutamente, que sí.                 REPORTERO: Inclusive el hombre que una vez fue el propio abogado de la sociedad está de acuerdo.     REV WARRYN STUCKEY, EL ANTERIOR ABOGADO DE SOCIEDAD DE LA WATCHTOWER: Yo pienso que puede tener el efecto práctico de pervertir el curso de la justicia.                 REPORTERO: ¿Puede?                       REV WARRYN STUCKEY: Podría tener ese efecto práctico.               REV WARRYN STUCKEY DIRIGIÉNDOSE A L A IGLESIA: Comencemos nuestro servicio cantando juntos nuestro primer himno número 673 – ‘Hay un redentor’.                   REPORTERO: El Reverendo Warryn Stuckey ha dejado atrás la ley y los Testigos de Jehová para hacerse un sacerdote anglicano. La distancia físicamente fue una corta, siendo que su iglesia está a la distancia de un tiro de piedra, de la sede principal de la Watchtower en Sydney. Pero en circunstancias personales y teológicas, su defección fue trascendental siendo que como un anterior anciano y director de las compañías de la Watchtower, él es un testigo potencial contra sus anteriores socios.   REV WARRYN STUCKEY: Yo podría imaginarme que si se tratara de cualquier otro caso de un crimen, como el asesinato o algo así, ellos habrían dado toda su cooperación y el hecho de por qué en este caso no, sugiere qué hay algo que ellos están protegiendo.                           REPORTERO: ¿Protegiendo la reputación de la organización o incluso quizás protegiendo al pederasta?     REV WARRYN STUCKEY: O quizás protegiendo a pederastas particulares.             REPORTERO: De hecho, los Testigos de Jehová escu dan rutinariamente a los pedófilos de la ley - como en el caso de Robert Souter, permitiéndole ofender una y otra vez. Es llamado el ‘paraíso de los pedófilos’. ¿Usted estaría de acuerdo con eso?   JIM DONALD: Sí, yo he oído de eso, sí.                     REPORTERO: ¿Usted estaría de acuerdo con eso?                   JIM DONALD: Sí.                         REPORTERO: ¿Estaría de acuerdo?                       JIM DONALD: Sí.                         REPORTERO: ¿Un paraíso de pedófilos?                     ANDY FARRELL: Sí.                         REPORTERO: ¿Usted estaría de acuerdo?                     ANDY FARRELL: Yo pienso que eso es la verdad.                 REPORTERO: ¿Así que este era el cuerpo del Salón del Reino que estaba aquí?         SIMÓN THOMAS: Sí.                         REPORTERO: Y en la mayor traición de todas, aparte de hacer sufrir a los niños pequeños, la organización continúa infligiendo sufrimientos incalculables que todavía perduran hasta la madurez.             SIMÓN THOMAS: Efectivamente, recuerdo la primera vez que él me manoseó y me hizo algo, yo sólo - ése fue el momento que realmente cambió mi vida. Fue terrible. Yo sólo sabía que nunca sería lo mismo después de eso.     REPORTERO: Durante años, Simón Thomas privadamente había albergado las heridas de una niñez destruida en el Salón del Reino. Ahora él quiere que se conozca su his tori a de cómo la congregación protegió a Robert Souter quien abusó de él. SIMÓN THOMAS: Se suponía que fuera un lugar muy bueno, seguro, pero no lo fue para mí ni para muchos otros niños. REPORTERO: ¿Se enteró usted ahora, o no, que después de Souter abusar de usted, él continuó entonces abusando de otros, de una hueste de niños?                         SIMÓN THOMAS: Sí.                       REPORTERO: ¿De cuántos?                       SIMÓN THOMAS: Yo conozco personalmente a 10, pero la policía con quien yo he hablado me han dicho que hay alrededor de 40. REPORTERO: ¿De 40 más?                       SIMÓN THOMAS: Qué ellos conozcan.                 REPORTERO: ¿Después de usted?                   SIMÓN THOMAS: Después de mí.                     REPORTERO: ¿Si la congregación hubiera escuchado las súplicas que usted les estaba haciendo, cuántos de esos niños podrían haberse salvado?                       SIMÓN THOMAS: Bien, yo pienso que todos ellos.                 REPORTERO: ¿Todos ellos – los 40 niños?                    SIMÓN THOMAS: Yo pienso que todos ellos podrían haberse salvado.             REPORTERO: En Ingleburn, al sur-oeste de Sidney, está Betel, o la Casa de Dios de la Watchtower, su oficina principal de la sede australiana. Más de 300 personas viven y trabajan en este sitio, que incluye una extensión impresora de las publicaciones de los materiales de la Watchtower en 70 idiomas. En su departamento legal aquí, cada caso de abuso de menores que se conoce por la organización se archiva cuidadosamente aquí, pero no se informa a las au tori dades. La organización considera a tales casos como confidenciales. ¿Así que, cuántos pederastas estarán en los archivos allí? Bien, la organización nos dijo específicamente, los que a ustedes no les importa. No obstante, en cada giro de esta investigación nosotros nos hemos encontrado con víctimas que no se atreven hablar, no por causa del abusador, pero por causa de la congregación - temerosos de perder a sus amigos, incluso a sus familiares. La organización llama esto "Manteniendo limpia la congregación". No de los pedófilos, pero sí de todo lo que pueda dañar la reputación de la organización. ¿Cómo usted piensa que va a ser tratado por su congregación de hoy en adelante?                     SIMÓN THOMAS: Yo no lo sé. Vamos a ver que sucederá. Pero prefiero hablar en lugar de simplemente quedarme callado y ya no esperar más.                           REPORTERO: Sorprendentemente, Simón todavía se considera un testigo, mientras que Natalie Webb ha dejado atrás la organización, incapaz de llegar a ningún término por la insensatez de ellos haciéndose de la vista larga sobre las depravaciones de su padre.                           NATALIE WEBB: Porque mi papá quería que yo tuviera sexo con los animales y enlaces con lesbianas y cosas así como todas estas.                           REPORTERO: ¿Y usted les dijo eso?                     NATALIE WEBB: Oh sí, sí, ellos lo supieron, y ellos me dijeron: “Nosotros no necesitamos saber todos los detalles para tomar una decisión. Nosotros estamos siendo guiados por Dios".                 EL PREDICADOR: Jehová, nuestro Dios de amor, venimos ante tu trono alto y sublime y te pedimos que nos escuches. REPORTERO: Pero antes de que examinemos en detalle estos casos, se necesita un poco de comprensión para saber qué es lo que hace distintos a los testigos de Jehová poniéndolos aparte, lo cual hace a sus críticos dudar que ellos alguna vez se avergonzarán y se reformarán por las mismas alegaciones que han forzado cambios en las iglesias de la corriente principal, como los anglicanos y los católicos romanos. ¿Hay alguna oportunidad en lo muy mínimo que esta organización por sí misma pueda reformarse?                         REV WARRYN STUCKEY: No.                     REPORTERO: ¿Ninguna?                     REV WARRYN STUCKEY: Ninguna.                    REPORTERO: ¿Así que si va haber alguna reforma de su manejo en cuanto al abuso de menores, va a tener que serles impuesta a ellos?                             REV WARRYN STUCKEY: Sí.                       REPORTERO: Para los Testigos de Jehová, hay sólo una religión verdadera – la de ellos. Jehová Dios, el único Dios, su palabra en la Biblia ha de ser tomado literalmente. El acto del bautismo a través de la inmersión total simboliza la rendición total a Jehová y su única au tori dad legítima sobre la tierra, la Sociedad Watchtower. Los Testigos viven en lo que ellos llaman "la verdad", y el resto de nosotros en "el mundo", un mundo que la organización dice está gobernado por Satanás.       EL PREDICADOR: Si usted decide que usted quiere hacer algo de su propia voluntad, bien, usted puede. Pero tenga cuidado, porque este mundo es engañoso. Está engañado por el Diablo.              REPORTERO: Y las tentaciones de Satanás abun dan , incluso en todas partes están atestadas. A los Testigos de Jehová no se les permite casarse con alguien de afuera de su organización, una fuente en sí de mucha aflicción. ¿Cuáles fueron las circunstancias que lo llevaron a su salida?                     JIM DONALD: Yo asistí a la boda de mí hijo.                 REPORTERO: ¿Su propio hijo?                       JIM DONALD: Mi propio hijo, sí.                       REPORTERO: ¿Y qué de malo tiene eso?                     JIM DONALD: Bien, que él estaba casándose con una joven que era anglicana. Y es que, todas las demás iglesias se consideran como hijos del Diablo. Así que ellos me dijeron - y cito del hombre que era el coordinador de la sucursal para ese tiempo - "Usted no les entrega a sus hijos a los filisteos ".                     REPORTERO: Pero las censuras continúan. Los Testigos de Jehová no pueden votar, no pueden unirse al ejército, y no se les permite celebrar las navidades, incluso ni sus propios cumpleaños.           ANDY FARRELL: Los cumpleaños porque ellos lo ven como un quehacer con demasiada atención hacia una persona. Con la navidad, yo pienso que todos entendemos que muchos de los simbolismos asociado obviamente con la navidad no son cristianos, han venido de otras prácticas alrededor del mundo, ellos usan esto como parte de su justificación.          REPORTERO: Y lo más controvertible de todo, es que los Testigos de Jehová no pueden recibir transfusiones de sangre, un dictamen basado en un oscuro pasaje bíblico que le ha costado la vida a muchos miles alrededor del mundo.   REV WARRYN STUCKEY: Yo tenía 18 años de edad cuando, mi hermano tenía 20 años. Y él en el cuarto se hizo un disparo. Jum , él se disparó en la cabeza. Nosotros nos apresuramos con él, él estaba sangrando por todos lados - usted sabe, por sus oídos, su nariz, todo. Lo primero que me vino a la mente, yo les dije a mis padres " Sea lo que sea que ustedes hagan, no les permitan darle una transfusión de sangre”.                   REPORTERO: ¿Así que a usted le había sido lavado el cerebro?               REV WARRYN STUCKEY: Se me había lavado el cerebro. Así es como yo lo pensé al momento, él no debe recibir una transfusión de sangre. Allí estaba mi hermano muriéndose delante de mí, y ése fue mi primer pensamiento.       REPORTERO: Su prioridad.                       REV WARRYN STUCKEY: Mi prioridad.                   REPORTERO: ¿Cómo usted se siente en cuanto a eso?                REV WARRYN STUCKEY: Oh siempre estoy, ahora al borde de las lágrimas cuando pienso sobre eso. Absolutamente fue tan insensible, fue tan... sí, así es como la religión pone a uno.               REPORTERO: devastador.                     REV WARRYN STUCKEY: Devastador. Muy devastador.                 SIMÓN THOMAS: Y mucho de ello realmente se encuentra aquí dentro del salón...         REPORTERO: Y entonces viene el abuso de niños, todos los elementos de la explotación, la traición y el encubrimiento están presentes en la saga de lo que le pasó a Simón Thomas. ¿Él realmente abusó de usted dentro de la propia iglesia? SIMÓN THOMAS: Dentro del Salón del Reino, sí, así fue.               REPORTERO: Asombroso.                       SIMÓN THOMAS: Lo que es asombroso es ver retrospectivamente todo esto.           REPORTERO: Y igualmente de asombroso, es la his tori a de Natalie Webb. El abuso de su padre compuesto por la indiferencia insensible de los líderes de la congregación cuando se les trajo a su atención. ¿Debió haber sido bien devastador? NATALIE WEBB: Bien, yo intenté quitarme mi propia vida después de unas semanas, porque yo no podía lidiar con el asunto, ajá. REPORTERO: ¿Así que usted intentó cometer suicidio?                 NATALIE WEBB: Ajá.                         REPORTERO: ¿Cómo resultado de eso, usted recibió alguna ayuda en lo absoluto de ellos?       NATALIE WEBB: Yo recibí una sesión de consejería de ellos, diciéndome que debido a yo no perdonar a mi padre, es la razón de por qué yo no podía lidiar con el asunto.                   SIMÓN THOMAS: Bien, se me dijo que perseverar hasta el fin significa ser... es ser fiel. Que esto demuestra la fe de uno. Y se me dijo también que se lo dejara a Jehová porque Jehová se encargará de todo, ¿pero por qué nosotros no podemos exponer estas cosas que están pasando y tenemos que dejárselas a Jehová?               REPORTERO: En la parte dos, los detalles chocantes de estos encubrimientos. Sí, sólo quiero hablar con usted sobre el caso de abuso sexual que involucra a Natalie Webb. Nosotros confrontamos a los ancianos que en el nombre de Jehová y con el apoyo de la organización, mantuvieron a raya a las au tori dades. ¿Usted recuerda decirle a ella que no debería ir a la policía? MAURICE HADLEY, ANCIANO DE CONGREGACIÓN: De ningún modo.           REPORTERO: ¿Ella dice que usted sí se lo dijo?                 MAURICE HADLEY: Bien, eso es su palabra contra la mía, ¿no es así?              REPORTERO: Como muchas víctimas de abuso de menores, Natalie Webb guardó su secreto hasta su madurez, pero a la edad de 26, ella no pudo lidiar más con esto. Fue su marido quien finalmente lo trajo a colación.       NATALIE WEBB: Él se acercó a mi padre y le dijo, "Nosotros ya no podemos vivir con esto. Tiene que salir a la luz pública". “Le daré una semana para que vaya donde los ancianos".               REPORTERO: Pero Víctor Webb no estaba dispuesto a confesarlo, así que lo expusieron. OK, entonces su esposo va donde los ancianos. ¿A cuál de los ancianos él vio?                   NATALIE WEBB: Maurice Hadley.                     MAURICE HADLEY: Maurice Hadley, sí, yo soy Maurice Hadley.             REPORTERO: Hola – Soy Graham Davis del programa Sunday . Sí, sólo quiero hablar con usted sobre el caso de abuso sexual que involucra a Natalie Webb.                       MAURICE HADLEY: Oh, bien.                       REPORTERO: ¿Usted conoce a su padre?                   MAURICE HADLEY: Bien, de hecho sí.                     REPORTERO: ¿Usted jugaba al tenis con él, lo hacía?                 MAURICE HADLEY: (se ríe) ¿De dónde usted consiguió toda esta información?           REPORTERO: Bien, nosotros tenemos nuestras fuentes. ¿Usted todavía tiene algún contacto con Vic?     MAURICE HADLEY: Oh, de vez en cuando.                   REPORTERO: ¿Qué Maurice Hadley le indicó a él?             NATALIE WEBB: Jmm bien, que él estaba muy impresionado y que no podía creerlo.         REPORTERO: ¿Porque su padre había sido muy devoto?               NATALIE WEBB: Y ellos eran muy buenos amigos.                 REPORTERO: ¿Qué usted piensa sobre lo que él le hizo a su hija?             MAURICE HADLEY: Oh, yo pienso que es deplorable. Absolutamente repulsivo.           REPORTERO: Por qué tenía...                       MAURICE HADLEY: Yo jamás he condonado la conducta de ese hombre.            REPORTERO: Como anciano presidente del Salón del Reino local, Maurice Hadley estableció un comité judicial, que es la manera como la organización trata con todos sus códigos de conducta, desde fumarse un cigarrillo, hasta los crímenes más serios. NATALIE WEBB: En ese comité habían tres ancianos, incluyéndolo a él. Y que al parecer ellos – según Maurice me indicó – hablaron con Betel en Sydney y se decidió entre ellos que nadie debería saber nada sobre esto, que debería ser una censura privada.                           REPORTERO: Así que, por abusar de su hija sexualmente desde la edad de cuatro años, un crimen que él instantáneamente lo admitió, todo lo que Víctor Webb recibió fue una reprimenda tras puertas cerradas. ¿Una censura privada?   NATALIE WEBB: Una privada, sí así fue, y entonces lo pusieron en un curso de estudio bíblico, porque eso era lo que estaba mal con él – qué espiritualmente él estaba enfermo, eso fue lo que le dijeron.           REPORTERO: Por los menor, Natalie Webb había querido que expulsaran a su padre - echarlo de la congregación - la sanción máxima para un testigo de Jehová. Pero no sucedió. ¿Por qué los ancianos de la congregación no lo expulsaron por lo que él hizo. MAURICE HADLEY: ¿Por qué no lo expulsaron?               REPORTERO: Sí. ¿Por qué USTED no lo hizo?                MAURICE HADLEY: Bien, yo no soy el que hace las decisiones.           REPORTERO: Usted lo era.                       MAURICE HADLEY: No, no, yo sólo era uno entre ellos - yo era parte de un comité - parte del comité en ese momento. REPORTERO: ¿Me puede decir por qué él no fue expulsado?             MAURICE HADLEY: Este, ahora no, yo no puedo.                 NATALIE WEBB: Yo siempre había creído que cuando uno hace algo malo, se le expulsa, yo supongo que me volví un poco loca y apenas pude entenderlo.                     REPORTERO: Una deliberación secreta, una censura privada, ningún recurso en lo absoluto a las au tori dades apropiadas. ¿Usted fue donde la policía?                         MAURICE HADLEY: ..cual es razonable - no, yo no lo hice.               REPORTERO: ¿Por qué no?                       MAURICE HADLEY: Bien, era algo para su familia decidirlo y hacerlo.             NATALIE WEBB: Maurice me dijo que no se le notificara a las au tori dades porque sería un mal testimonio y que ellos podrían ocuparse de la situación.                REPORTERO: Así que Maurice Hadley le dijo muy específicamente...             NATALIE WEBB: Mmja-ajá , sí.                     REPORTERO: ¿...que no fuera donde la policía?                 NATALIE WEBB: Sí.                         MAURICE HADLEY: Sí, y yo le digo qué que no es verdad.               REPORTERO: ¿Usted jura por eso?                     MAURICE HADLEY: Yo juro por eso categóricamente.                 REPORTERO: ¿Qué usted nunca se lo dijo a ella?                 MAURICE HADLEY: Que nunca se lo dije a ella.                 REPORTERO: Sin embargo, aquí hay algo que le da peso a lo que Natalie dice - una carta de su madre dirigida a Maurice Hadley y los otros ancianos para el 1997 -                       "Su inhabilidad y mala gana para tratar con la policía nos muestra que habremos de esperar para siempre".   REPORTERO: Para este tiempo, la familia había tenido ya bastante y acudieron ellos mismos a la policía.   NATALIE WEBB: Debido a que yo nunca había tenido ningún trato con la policía, yo estaba muy aprensiva, pero ellos simplemente fueron las personas más compasivas y maravillosas, yo quedé tan sorprendida. Recibí de ellos más afecto y clemencia que de ningún anciano yo jamás haya recibido. Una preocupación genuina.             REPORTERO: Víctor Webb se declaró culpable en la Corte del Condado Vic tori ana por ocho cargos de agresión indecente y siete cargos de incesto. Fue enviado a prisión por 10 años, no obstante los ancianos de la congregación apoyaron al delincuente, y no a la víctima.                           NATALIE WEBB: Ellos enviaron tres representantes de la congregación para estar con mi padre, sí, y...     REPORTERO: ¿Durante el juicio?                   NATALIE WEBB: Durante el juicio, y nunca se envió a nadie para mí, de hecho, nos ignoraban cuando entrábamos a la corte, ellos ni siquiera nos hablaron. Supongo que pensaban que yo era una satánica o me dirigía en esa dirección, sí. REPORTERO: Pero al verdadero malhechor todavía lo están apoyando aun detrás de las rejas. ¿Usted va ha verlo a la cárcel? MAURICE HADLEY: Yo lo visito periódicamente.                  REPORTERO: ¿Así que usted va y lo ve en la prisión?               MAURICE HADLEY: Alrededor de dos veces por año.                 REPORTERO: ¿Y por qué usted hace eso?                   MAURICE HADLEY: ¿Por qué yo lo hago?                   REPORTERO: ajá.                        MAURICE HADLEY: ¿Bien, usted no cree que las personas pueden cambiar?           REPORTERO: Ni siquiera al presente, se ha excomulgado a Víctor Webb, aunque su censura privada se convirtió en una censura pública, esto cuando la policía se involucró.                   MAURICE HADLEY: Sí, ante todos los espectadores, se aconsejó a los demás miembros de la congregación sobre su situación para que los padres pudieran, si ellos escogían, tomar los pasos preventivos para evitar situaciones que pudieran comprometer sus niños.                           REPORTERO: Y allí quedó todo. ¿Cómo usted se siente ahora sobre la organización?         NATALIE WEBB: Jmm, jum... yo todavía estoy muy defraudada. Mientras más escucho, solo estoy demasiado apenada, es tan endémico, y por todas partes. Es muy triste.              REPORTERO: Han habido otros encubrimientos en la organización que han tenido consecuencias más graves aún, permitiéndoles a los pedófilos seguir ofendiendo vez tras vez. Lo que le pasó a Simón Thomas, como quiera que se vea, es el chocante procedimiento de los Testigos de Jehová de su obstinado desprecio hacia la ley secular. Ahora aquí es que dónde él lo traía o lo siguió por mucho tiempo, ¿es así?                   SIMÓN THOMAS: Así es.                         REPORTERO: Estamos nuevamente en el lugar dónde, con solo 12 años, Simón primero se tropezó con su abusador, Robert Souter. SIMÓN THOMAS: Usted sabe, él me manoseaba y me sentía y se reía, luego me pellizcaba la oreja, y me daba una palmada, y bueno... REPORTERO: ¿Simplemente para asegurarse que usted estuviera de acuerdo con él?   SIMÓN THOMAS: ... simplemente para estar seguro que yo, sí. Y entonces él regresaba adentro. REPORTERO: Luego seguían las sesiones de estudios bíblicos en la casa de Robert Souter. SIMÓN THOMAS: Probablemente lo peor que me pasó a mí, me sucedió aquí en esta casa.         REPORTERO: ¿Estamos hablando sobre un abuso extremo?                SIMÓN THOMAS: Sí, extremo, sí, un abuso extremo. Al principio era casi inverosímil. Era como si no estuviera pasando, y yo tuve miedo de decir algo. Simplemente era por lo usual - simplemente tuve miedo porque yo no quería que mis padres fueran perturbados y tampoco quería que la congregación se perturbara, no quería que se dijese cosas malas sobre los Testigos de Jehová, así que básicamente sólo me lo...                 REPORTERO: ¿Se lo reservó?                     SIMÓN THOMAS: ..me lo reservé, lo cogí como un golpe en la barbilla.             REPORTERO: ¿Por cuánto tiempo?                     SIMÓN THOMAS: Por aproximadamente tres años.                 REPORTERO: Entonces una noche, una chocante revelación. Cuando el hermano pequeño de Simón tuvo una crisis nerviosa en un viaje de la iglesia al Terri tori o del Norte.                   SIMÓN THOMAS: Él telefoneó a mis padres para decirles que Robert Souter había abusado de él, fue algo horrendo, la situación era terrible. Así que mi padre fue donde uno de los ancianos y le dijo, "Mire, Robert Souter le ha hecho esto y esto y esto a mi hijo". Así que el anciano le dijo, "OK, nosotros nos encargaremos de esto". Obviamente, yo había escuchado esto, y me le acerqué al anciano que mi padre había hablado y le dije, "Mire, mi hermano está diciendo la verdad porque también me pasó lo mismo a mí".                     REPORTERO: ¿Usted puede decirme el nombre de ese anciano?             SIMÓN THOMAS: Ese anciano con quien en ese momento nosotros hablamos es John Wingate.        REPORTERO: ¿John Wingate?                     JOHN WINGATE, ANCIANO DE LA CONGREGACIÓN: Eso es correcto.             REPORTERO: Sí, soy Graham Davis del programa Sunday en el canal 9. Sólo quiero hablar con usted sobre Robert Souter y el abuso que él cometió contra los jóvenes Thomas en Wollongong.           JOHN WINGATE: Sin comentarios.                     REPORTERO: ¿Los jóvenes fueron donde usted primero, fue así, también sus familiares vinieron primero donde usted?   JOHN WINGATE: Sin comentarios.                     REPORTERO: Bien, Simón Thomas nos lo ha dicho, para que lo supiéramos. ¿John Wingate todavía es un anciano de congregación en Cooma en la localidad de Nueva Gales del Sur, donde Robert Souter se mudó, nosotros conocemos de esto, y que ha empezado a abusar de niños allí en el Salón del Reino. ¿Qué Wingate le dijo a usted?       SIMÓN THOMAS: Bien, él dijo - él parecía haberlo tomado muy en serio y dijo, "Mira". Él dijo,"Nosotros nos encargaremos de esto, déjen mel o a mí”. Y eso fue lo último que oímos de eso.               REPORTERO: Usted le dijo, "déjen mel o a mí”. Él nos dijo que eso fue lo último que oyó sobre esto. Usted nunca sintió que usted tenía la responsabilidad de volver donde esta familia.                 JOHN WINGATE: Yo no tengo ningún comentario que hacerle a usted. No, no tengo ningún comentario que hacerle. REPORTERO: Desconocido a la familia, John Wingate y los otros ancianos actuaron. Ellos excomulgaron a Robert Souter, lo expulsaron de la congregación. Pero no pasó mucho tiempo antes de que la familia Thomas se enterara de las devastadoras noticias.                           SIMÓN THOMAS: Habían transcurrido alrededor de unos seis meses cuando ellos lo reintegraron a la congregación de Cooma. REPORTERO: ¿Qué pensó usted cuándo le dijeron que?               SIMÓN THOMAS: Yo no podía creerlo. Quedé aturdido y me sentía increíblemente desconsolado.     REPORTERO: ¿Ahora, lo que esa familia quiere saber es por qué a él lo reintegraron más tarde a la congregación en alrededor de unos seis meses?                         JOHN WINGATE: Llame la Sociedad Watchtower de Australia y ellos le contestarán todas sus preguntas con respecto a esa situación.                           REPORTERO: Bien, me puede decir usted, señor, por qué usted...               JOHN WINGATE: No puedo hacer comentarios sobre eso.               REPORTERO: ¿Por qué usted no puede hablar sobre eso?               JOHN WINGATE: Porque no estoy en libertad para ello.                 REPORTERO: ¿Por qué?                     JOHN WINGATE: Porque no.                     REPORTERO: Usted se ocupó de manejar el caso.                 JOHN WINGATE: Eso a usted no le importa.                 SIMÓN THOMAS: Yo hablé con un anciano de allí y él me dijo que Robert Souter estaba arrepentido, así que cuando usted está arrepentido, le permiten reintegrarse a la congregación.                 JOHN WINGATE: ¿Usted tiene un problema escuchando? ¿Usted tiene un impedimento auditivo? Acabo de decirle que... REPORTERO: Sólo estoy intentando encontrar algunas respuestas.           JOHN WINGATE: Usted no va a conseguir respuestas de mi parte, porque ya le he dicho...       REPORTERO: Así que en ausencia de alguna respuesta de los ancianos, veamos las pautas de la Watchtower para tratar con el abuso de menores -                         "Cuando un comité judicial determina que un pederasta está arrepentido y seguirá siendo un miembro de la congregación cristiana, sería apropiado hablarle muy francamente, insistiéndole fuertemente acerca de los peligros de abrazar o sostener niños en su regazo".                           REPORTERO: Quiero preguntar, ¿qué clase de disuasivo es esto?               JIM DONALD: (Se ríe) Bien, no es ninguno, obviamente, porque estas clases de acciones se hacen simplemente, para la opinión a la vista pública. Lo que se le escapa al punto de vista de la sociedad, sobre esta situación del abuso de menores es que todo esto toma lugar en lo oculto.                       REPORTERO: El abuso de menores es tan oculto que Simón Thomas pensó que Robert Souter estaba abusando sólo de él, hasta que luego averiguó sobre su hermano menor y después, sobre otro hermano también. ¿A usted le que dan cargos de conciencia pensando que usted pudo haber podido salvado a sus dos hermanos?           SIMÓN THOMAS: Si, desde aquel momento, y todavía tengo ese sentimiento. Y es parte de la razón por qué estoy haciendo lo que estoy haciendo hoy día. Porque si yo hubiese dicho algo en ese entonces, pude haber socorrido - pude haber ayudado, quizá de alguna manera, a docenas de otros.                   REPORTERO: Pero quizá no. Porque en el dictamen más descomunal de todos, el libro de reglas de los testigos de Jehová insiste en esto – que debe haber dos o tres testigos oculares, no sólo personas que repitan lo que ellos han oído. Ninguna acción puede tomarse si hay un sólo testigo".                     REPORTERO: Hasta un ciego ignorante sabe que uno que abusa de niños no se sienta a esperar por dos o tres testigos antes de hacer algo.                       JIM DONALD: Eso es correcto.                     REPORTERO: ¿Cómo es que esto se les escapa a los ancianos de la congregación?           JIM DONALD: Ellos se amparan en un texto bíblico que dice que, por boca de dos testigos, o de tres, todo asunto tiene que ser establecido.                           REPORTERO: Como Jim Donald nos dice, esta regla que ha ahogado el clamor de las víctimas vez tras ves y ha sido el factor principal en su decisión para de una vez y por todas dejar la organización.           JIM DONALD: Una chica joven hizo alegaciones que este individuo en particular había interferido con sus órganos sexuales. Sí. REPORTERO: Y a usted se le dio el trabajo de investigar...               JIM DONALD: Sí.                         REPORTERO: ¿...esta alegación? ¿Y qué sucedió?                   JIM DONALD: Bien, lo único que podíamos hacer eran preguntas.             REPORTERO: ¿A él?                           JIM DONALD: Sí a él, y obviamente él dijo, "Oh, no, no, eso es todo un error, ella tiene problemas. Y ustedes saben que ella viene de una familia rara”, o algo semejante.                     REPORTERO: ¿Así que a falta de la regla de la organización que se necesitan por lo menos dos o tres testigos, a esta joven no se le creyó?                             JIM DONALD: Eso es correcto.                     REPORTERO: ¿Y ese fue el fin del asunto?                     JIM DONALD: Sí.                         REPORTERO: De no ser por la confesión de su padre, eso le habría sucedido a Natalie Webb. Si él lo hubiera negado entonces hubiese sido sólo su palabra contra la de él, debido a la regla de los dos testigos, y nada hubiese sucedido. ¿Es justo asumir eso?                             NATALIE WEBB: Eso es correcto.                     SIMÓN THOMAS: A este le llamo 'La Lucha'. Realmente es la lucha con una decisión en cuanto a, sí yo debería acudir donde la policía.                           REPORTERO: Para Simón Thomas, los años pasaron, según él y su familia se consolaban de su trauma - los años negros se muestran en las crónicas de sus pinturas.                   SIMÓN THOMAS: Ese que está allí, se llama 'La vida a los 15'.               REPORTERO: Entonces, hacen seis años, Simón se acercó a los ancianos de la congregación nuevamente.   SIMÓN THOMAS: Y le dije allí a los ancianos que yo realmente estaba batallando con lo que me sucedió y que necesitaba un poco de ayuda. Yo no tenía sosiego.                     REPORTERO: ¿Qué ellos le dijeron a usted?                   SIMÓN THOMAS: Ellos me dijeron en ese entonces, dijeron - y éstas son las palabras exactas - Ellos dijeron, "Obviamente para que este problema lo esté molestando "por tanto tiempo”, "es que usted no está orando lo suficiente".     REPORTERO: ¿Usted está bromeando?                 SIMÓN THOMAS: Eso fue exactamente lo que me dijeron, así que me callé de nuevo por otros dos años.     REPORTERO: ¿Y entonces?                       SIMÓN THOMAS: Y entonces decidí acudir donde la policía.                REPORTERO: Robert Souter fue enviado a la cárcel por un mínimo de tres años por el Juez John Goldring, quien dijo esto sobre la Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower -                   "Las au tori dades de la organización tomaron sobre si mismos actuar como si ellos fueran las au tori dades civiles, a lo cual ellos no tenían ningún derecho de hacerlo. Este asunto nunca se le informó a la policía, como debieron haberlo hecho y estoy sorprendido que la policía no haya tomado acción alguna contra las au tori dades en la organización. Yo espero que ellos así lo hagan. El Estado tiene la responsabilidad de proteger a las personas jóvenes, y todos los ciuda dan os tienen una responsabilidad moral seria de ayudar con esto. Me faltan suficientes palabras para criticarlos seriamente por no informar este asunto".     REPORTERO: ¿Usted no siente alguna responsabilidad moral por el hecho de que él continuó abusando de otros niños?   JOHN WINGATE: Yo pienso que usted tiene una responsabilidad moral de respetar mis deseos y seguir el procedimiento que yo le dije y es que contacte la Sociedad Watchtower de Australia. No me hostigue.           REPORTERO: Cada niño en esta fotografía con Simón Thomas fue abusado por Robert Souter. Como sabemos ahora, el número total que Souter molestó podría ascender tan alto como 40.               SIMÓN THOMAS: Yo pienso que todos ellos pudieron salvarse, y yo pude haberme salvado porque averigüé que una de las hermanas en la congregación había hablado con un anciano y le dijo que ella había visto a Robert Souter hacerle algo a SU hijo, y esto fue antes de que Robert Souter abusara de mí.               EL PREDICADOR: Recuerden que nuestros corazones y mentes están dedicados a Jehová y nosotros debemos ser santos porque él es santo.                       REPORTERO: Le hicimos una serie de preguntas a la Sociedad Watchtower sobre su manejo en los casos de Robert Souter y Víctor Webb, y les pedimos que nos dijeran cuántos abusadores de niños ellos han descubierto en sus líneas. Nos dijeron que no era de incumbencia para los medios de comunicación saberlo, aunque la organización dijo que eran muy pocos los ancianos y alguno con posiciones de responsabilidad. En esta carta, Viv Mouritz, el presidente australiano de la sociedad, declinó nuestra solicitud para hacerle una entrevista, dijo sobre las reclamaciones de Simón Thomas y Natalie Webb -     "Mis indagaciones indican que los ancianos que estuvieron involucrados nunca dieron instrucciones para que no se informara el abuso a la policía ".                         REPORTERO: Esto está en conflicto con todo lo que nosotros hemos escuchado de diversas fuentes, incluyendo al juez. Pero en forma sucesiva, se le dirá a la congregación que nuestra his tori a es la obra de Satanás.          EL PREDICADOR: Los medios de comunicación allá afuera, con todo su poder y su poderío, presentan la naturaleza humana en tres dimensiones, en 3D - el libertinaje de cada tipo, decepción de cada tipo, y lo demoníaco de cada tipo - y necesitamos estar conscientes de eso.                         REPORTERO: Pero las au tori dades y las cortes necesitan bien estar conscientes de algo más, de algo aún más siniestro – la noción de la organización de lo que es la verdad. En este libro: Perspicacia para comprender las Escrituras ’, dice aquí: “claramente la mentira maliciosa no significa que una persona esté obligada a divulgar información verídica a quien no tenga derecho a conocerla.”                           JIM DONALD: Sí.                         REPORTERO: ¿El juez o magistrado promedio se considera alguien con derecho a conocer la verdad?       JIM DONALD: Sería muy difícil para una persona no sostener lo que la sociedad le indique. Ellos respaldarían la sociedad, y ellos lo verían como que están respal dan do a Jehová, en tal caso, estas personas, las cortes, no tienen derecho a conocer la verdad. REPORTERO: ¿No tienen derecho?                       JIM DONALD: No. Y en ese caso ellos dirían que eso no es una mentira.           REPORTERO: ¿Así que es muy posible, dado a esta definición de lo que es una mentira, que un Testigo de Jehová pudiera ir ante una corte civil en este país y podría mentir hasta que se le caigan los dientes?             JIM DONALD: Sí.

REPORTERO: Y esto viene del hombre que una vez fue el propio abogado de la sociedad.        REV WARRYN STUCKEY: Ese siempre ha sido el caso, hasta donde yo puedo recordar, ha sido la doctrina de la Watchtower, que sólo aquellos con derecho a conocer la verdad tienen el derecho a conocerla.           REPORTERO: Bien ¿pero si ellos determinaran que un juez en particular o una corte particular no tiene el derecho de conocer la verdad, ellos no le dirán la verdad?                   REV WARRYN STUCKEY: Eso es correcto.                 REPORTERO: ¿Recuerda usted decirle a ella que no debería acudir a la policía?           MAURICE HADLEY: De ningún modo.                   REPORTERO: ¿Ella dice que usted se lo dijo?                   MAURICE HADLEY: Bien, eso es su palabra contra la mía, ¿no es así?             REPORTERO: ¿Quién entonces tiene el derecho de conocer la verdad?             MAURICE HADLEY: ¿De todas forma quién se cree que es usted? ¿De cuándo acá usted se ha vuelto el paladín bienhechor de todo esto?                           REPORTERO: ¿Así que Vic está arrepentido, lo está, de eso se trata?

MAURICE HADLEY: Bien, me gustaría pensar que es así, pero yo no soy quien para juzgar eso. ¿No es así? Ultimadamente eso es un asunto entre él y su Dios, ¿no es así?

REPORTERO: ¿Él y su Dios?

MAURICE HADLEY: ¿Bien, usted no piensa así?                 EL PREDICADOR: Hermanos, mientras continuemos orando por ayuda controlando nuestras inclinaciones pecaminosas, verán a Jehová ayudarnos.                       REPORTERO: Déjeselo a Jehová, es el estribillo constante de aquellos que pretenden vivir en la verdad y verse como sus únicos verdaderos representantes. Pero sus víctimas quieren hacerlos responsables frente a la justicia de este mundo, que se haga una investigación oficial en la Sociedad de Biblia y Tratados Watchtower.             NATALIE WEBB: Necesitan de inmediato una reforma obligada y sólo esperando en Jehová no va a lograrse.     JIM DONALD: Yo pienso que se necesita que se les quite el velo, sí, porque las vidas de los niños están siendo arruinada. REPORTERO: ¿Así que ya es tiempo de que los gobiernos traten con rigor ésta organización?       NATALIE WEBB: Oh, definitivamente, ajá. Detestaría pensar cuántos niños están siendo abusados en estos momentos. REPORTERO: ¿Aún mientras nosotros hablamos?               NATALIE WEBB: Mientras nosotros hablamos.

SIMÓN THOMAS: Lo encuentro duro, aunque hay personas buenas dentro de los Testigos de Jehová - muchos de ellos son todavía mis amigos - lo encuentro sumamente difícil unirme con ellos ahora a parte de su hermandad. La organización - los procedimientos de la organización necesitan cambiar porque los niños no pueden continuar sufriendo así. Esto está mal.